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Mitos y realidades de la compra de pasajes

“¿Qué pasa si en vez de comprarlo el lunes lo compro el miércoles a la madrugada? Hay un montón de mitos y leyendas que, spoiler alert, son todas mentira”

Una columna de Juan Barrio para desmenuzar cuáles son todas las leyendas urbanas acerca de la compra de boletos aéreos.

¿Cómo funciona la industria aérea?

Las creencias populares acerca de la compra de pasajes son de los más variadas, pero en su mayoría simples mitos sin explicación lógica según Barrio: “¿cuál sería el interés de la compañía aérea en vender un pasaje más barato un martes a las 3am que un jueves a las 9? Esta información falsa solo busca ganar likes”. El invitado explica que lo único que marca los costos de los boletos es la ley de la oferta y la demanda, “en el mundo de los pasajes aéreos no hay magia, lo que cuesta es lo que cuesta”. Adicionalmente, aclara que las oportunidades reales se dan en temporada baja cuando la gente no está viajando por motivos varios.

La tarifa base de un pasaje se determina a partir del punto en que la aerolínea comienza a rentabilizar el avión. “La compañía no puede vender todos los boletos al mismo costo porque perdería dinero”, a medida que los aviones se completan van aumentando su precio ya que dejan de tener la necesidad de seguir recaudando para solventar el costo inicial de la operación. Desde este punto todo lo facturado es ganancia, “ahí es cuando realmente los boletos empiezan a costar más caros”. Barrio nos revela una verdad aún más sorprendente: “un avión lleno no significa que esté generando rentabilidad”. Tal fue el caso de la ruta Rosario-San Paulo, cancelada a pesar de superar el 90% de ocupación. Este vuelo daba pérdidas, en gran parte, por paradojicamente vender más barato para llenar el avión, pero que esto a la vez no alcance para cubrir los costos. 

Más mitos

¿Conviene ir al aeropuerto a comprar sobre la hora? 

“Eso sí que es una zaraza tremenda” acota Barrio, dado que ese es sin duda el momento más caro. Justamente al ir de forma presencial se demuestra la necesidad en el momento de la compra “que es lo peor que se puede hacer”.

¿Y los que dicen que sale más barato según el país desde donde compres?

“Pueden haber algunas tarifas que sean determinadas para un mercado”.

Tal es el caso de Argentina, que tiene muchas tarifas especiales para argentinos, aunque únicamente en vuelos internos, “como si estuvieran subsidiados vamos a decir -aunque no lo estén-”. 

Sin embargo, tampoco comprar con distintos IP o en modo incógnito, tiene “ningún tipo de asidero”. Barrio nos explica que esto puede incluso llegar a ser riesgoso “por un tema de impuestos y cuáles se necesitan pagar para emitir boletos en cada país”.

 

«Cuantas más personas somos más barato nos va a costar” 

“Bueno, tampoco”. Es que el mundo de la compra de los pasajes no funciona como el de otros artículos. “Acá no es cuanto más compre más barato me va a costar, sino que increíblemente es al revés”. ¿La explicación? Lo que Barrio nos comentó anteriormente: “la compañía no puede vender todos los asientos al mismo valor, entonces cuanto más personas son normalmente los costos van en ascenso” En términos simples, lo opuesto al Macro: cuanto más comprás, más pagás.

¿Sirven las ofertas tipo Black Friday o Travel Fest?

No, no son más que estrategias de marketing y comunicación. “La gente cree que va a haber períodos donde los boletos van a estar súper súper económicos y no es así”. Los boletos son económicos cuando están económicos, las aerolíneas no hacen rebajas especiales, estas estrategias existen para incentivar las compras en ciertos momentos, pero “no hay magia”.

¿El mito de viajar los días festivos?

Y, depende de la demanda. “Puede ser que viajar un 24 de diciembre sea más barato porque nadie quiere hacerlo”, pero las compañías en sí no bajan este precio para incentivar la compra en dicha fecha. 

¿El 11 de septiembre es más barato?

También es un mito. Es un poco lo mismo que con el caso anterior, hay menos gente que quiera viajar en esa fecha por paranoia, pero “no necesariamente los boletos son más baratos”.

¿Y algún tip?

“Yo siempre digo que los metabuscadores -que suele ser lo primero que usa la gente antes de contactarse con los profesionales- son muy útiles”. Nuestro invitado nos recomienda especialmente Google vuelos, aunque afirma que “hay tres o cuatro que son muy buenos”. 

La metodología es simple: basta con ingresar el par de ciudades y las fechas aproximadas, y el buscador indica cuál es el precio promedio que se está pagando en dicha ruta, muestra la ocupación promedio en esos meses, a la vez que lo compara con los meses que hay más demanda y los que hay menos. “Te puede dar una idea de dónde estás parado”. No obstante, tampoco son perfectos; “muchas veces combinan vuelos que en la práctica, por más que se pueden hacer, son hìperriesgosos o complicados” por unir vuelos de compañías que no tienen acuerdo, que no despachan equipaje a destino final, que no protegen la conexión o con poco margen de conexión.

Otra recomendación es que no siempre conviene sacar el pasaje de forma tan anticipada. Los vuelos se publican 11 meses antes de su partida, como la compañía no sabe qué demanda tendrá ese vuelo “lo va a publicar siempre con una tarifa de la mitad para arriba”. Por lo que “es bueno comprarlo con anticipación, pero no tanta”. Se supone que entre 4 y 5 meses antes de la fecha de viaje es el mejor momento, aunque “no es una ciencia que no falle”. Hay fechas que sin importar cuánto prevemos son caras, como semana santa, vacaciones de julio y las fiestas, “son temporada alta para todo el mundo”. El rol de los agentes de viaje es justamente mejorar los costos gracias a profesionalizar la búsqueda y la capacitación en cómo obtener los lugares, “el consejo es que consulten con un profesional que siempre les va a ir mejor que comprar online”, concluye Barrio.

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