Para el turista uruguayo, vacaciones y playa suelen ser casi sinónimos. Por eso, la presencia cada vez mayor de sargazo en destinos tradicionalmente elegidos por nuestros viajeros empieza a convertirse en un factor que puede cambiar decisiones, reservas y hasta el valor de determinadas zonas.
Nico Barreto, de Quality, conoce el fenómeno de primera mano. Durante el reciente Mundial, la costa de Florida fue escenario de una presencia de sargazo que sorprendió incluso a quienes ya habían visitado la zona.
“Dos años de diferencia, ¿no? Sí, y se supone que en realidad si uno lee, y nosotros estamos bastante pendientes del tema, hablan de que lo están monitoreando, pero no hubo tampoco un aviso. Fue una sorpresa para muchos”, explicó.
Miami fue uno de los puntos afectados, pero el fenómeno se extendió por buena parte de la costa este de Florida. Y el problema no es solamente estético. El sargazo acumulado en la costa comienza a descomponerse y genera olores muy fuertes, además de afectar la experiencia de quienes llegan buscando justamente disfrutar del mar.
La situación también se repite en destinos del Caribe como Cancún, Riviera Maya, Tulum y Punta Cana, aunque con diferencias según la zona y el momento del año. En algunos casos, la búsqueda de alternativas ya está modificando el mapa turístico.
“Empiezan a aparecer otros destinos y otros lugares donde no hay sargazo y también empiezan a crecer”,
señaló Barreto.
En la península de Yucatán, por ejemplo, Costa Mujeres aparece como una de las alternativas que vienen ganando protagonismo, especialmente durante los meses en los que otros sectores de la costa reciben grandes cantidades de algas. En República Dominicana ocurre algo similar: mientras Punta Cana puede verse muy afectada, Bayahíbe, en La Romana, presenta condiciones diferentes.
Pero hay destinos que directamente juegan otra carta. Aruba y Curazao, las islas caribeñas de influencia neerlandesa, se presentan como opciones con playas espectaculares y sin la presencia habitual de sargazo que afecta a otros puntos del Caribe.
Curazao, además, propone un formato diferente al clásico paquete de playa. Es una isla más pequeña, pensada también para recorrer en auto, conocer distintos pueblos y moverse entre playas. Para quienes buscan evitar el sargazo, se ha convertido en una alternativa cada vez más interesante.
La costa oeste de Florida también aparece en ese nuevo mapa. Clearwater, Sarasota, Naples y Anna Maria Island son algunos de los destinos que, según Barreto, pueden ofrecer playas sin sargazo y, en algunos casos, precios similares o incluso inferiores a los de Miami.
El contraste es llamativo: mientras Miami concentra gran parte del turismo latino y uruguayo, la costa del Golfo tiene un perfil mucho más estadounidense y todavía es menos conocida por nuestros viajeros.
“Es prácticamente lo mismo hacer Montevideo-Panamá-Panamá-Miami que Montevideo-Panamá-Panamá-Tampa. Es prácticamente lo mismo, pero es como que se conoce mucho más Miami”,
explicó.
La cuestión, entonces, ya no pasa solamente por elegir entre un hotel u otro o decidir qué playa visitar. El sargazo comienza a formar parte de la planificación del viaje. Y mientras se estudian métodos para contenerlo y evitar que llegue a las costas, los viajeros empiezan a mirar hacia otros puntos del mapa.
Porque si algo demuestra este fenómeno es que, cuando la playa es parte central de las vacaciones, tener alternativas puede ser tan importante como elegir el destino.







